LOS MITOS CULTURALES Y LOS RELATOS DE IDENTIDAD
Por Lucas Garve. Fundación por la Libertad de Expresión. La Habana, 2010-10-04.
La cultura oficial instituyó el mes de octubre como el de celebración de lo denominado como la Cultura Cubana. ¿Existe una Cultura Cubana? ¿Qué se entiende cómo Cultura Cubana?
El comienzo de la primera Guerra de Independencia, su inicio el 10 de octubre de 1868, conocida como la Guerra de los Diez Años por la historiografía cubana, marca actualmente según la propaganda política oficial el primer hecho cultural cubano. El 20 de octubre el aparato ideológico oficial lo designó como la fecha para marcar el Día de la Cultura Cubana. El evento lo justificaron porque en 1868, se cantó por primera vez la marcha que luego se adoptaría como el Himno Nacional cubano.
De esta forma, la historiografía oficial cubana vincula la identidad cultural cubana con la acción de inicio de la primera de nuestras guerras de independencia. ¿Entonces la Cultura Cubana posee un marcado carácter de acción violenta? ¿Es la violencia separatista de un grupo de hacendados blancos de la región oriental la que impregna con esa impronta la Cultura Cubana en su búsqueda de un camino hacia la Modernidad?
Una y otra vez la historiografía oficial pautada por los derroteros ideológicos y las necesidades políticas del régimen cubano ha aprovechado esta interpretación de los acontecimientos ocurridos en octubre del 1868.
¿Habían ocurrido en Cuba otros eventos de esa índole? Sí. Un ejemplo, muy poco interesante para los que asentaron en blanco y negro la Historia de Cuba, fue la conspiración de Aponte. También, poco interés aparte de la notación y datación simples, despertaron las redes que negros y mestizos habían construido mediante intereses comunes como parte de una sociedad esclavista fundada en la violencia de una estructura de clases afincada en la hegemonía del “hombre blanco dueño de haciendas sobre mujeres y esclavos, sin ninguna duda de su masculinidad”, para designarlo al modo que lo hizo cierto anónimo en aquellos primeros papeles fundacionales publicados en el Papel Periódico de La Habana a finales del 1700.
Redes sociales y de confianza que fueron los cabildos, asociaciones étnicas o por grupos de descendencia, grupos gremiales, lazos inter - familiares, lazos de relación a partir de etnias, vinculaciones de tipo religioso mediante las familias religiosas a un padrino o un babalawo.
Desde el siglo pasado, las preocupaciones sobre la Cultura Cubana movieron a distinguidos intelectuales cubanos a estudiar desde sus puntos de vista las relaciones entre Cultura y formación de la Nación.
Hasta el presente, esos estudios e investigaciones han aparecido sistemáticamente, pero en la mayor parte de las ocasiones, para no ser absoluto, impregnados por la visión sociopolítica de sus autores. A partir de estudios socio culturales basados en teorías euro centristas unas, otras surgidas en medios científicos y universitarios de América del Norte.
Sin pretender en caer en pedanterías intelectuales, es posible preguntarnos si estas visiones de la formación de la Nación se basan en la pluralidad que dispensan los estudios multidisciplinarios revisados con una mirada identitaria propia o exclusivamente ofrecen un examen de la datación de eventos y la acción de las figuras más relevantes embriagados por un latente mesianismo oculto detrás de un premeditado relato de una Nación que sirva a los intereses particulares de la clase política. Clase política liderada por hombres blancos, guerreros en su mayoría, heterosexuales, transmisores de una hegemonía que se reproducía en las generaciones posteriores.
Hay aún preguntas a replantearse en el sentido de una actualización de este fenómeno socio – político – cultural – territorial. ¿Existe una Nación cubana? ¿La Nación cubana es ese espacio intangible formado solamente por los que se denominan “revolucionarios” proclamados por el régimen comunista como dueños de las calles, las plazas y las instituciones?
Este pretendido predominio de una configuración ideo-política sobre el espacio geográfico físico identificado como la Nación cubana no es válido, primeramente por ser excluyente, luego por dividir en “guetos” o archipiélagos sociales la sociedad e impedir, a la vez, la formación de una cultura cívica que es la que hace falta para tratar de buscar el camino de sanación de las grietas espirituales que padece la sociedad cubana y, por último, porque no garantiza el reconocimiento de la multiplicidad de individualidades que conforman el archipiélago sociológico cultural existente hoy en Cuba a pesar de las imperiosas necesidades de aprobación social del régimen en torno a su agotado proyecto de Nación.
¿Hay pues una Nación cubana con una Cultura con carácter identitario y de unicidad? ¿Son la rumba, el ballet clásico, la canción política llamada Nueva Trova, el bolero, la pintura abstracta o la nueva figuración, el teatro y sus personajes travestidos, los mítines masivos con sus actos políticos - culturales tan patéticos el reflejo de la Cultura cubana? Indudablemente no.
¿Quedan las representaciones concreto-sensibles reflejadas en las Artes en Cuba como un muestrario del producto de una “Alta Cultura elitista y blanca” que ya en los primeros decenios del siglo pasado dio muestras claras de agotamiento junto con un anexo donde quepan las llamadas expresiones populares o de una cultura de resistencia?
Todas estas interrogantes debemos plantearlas frente a cada evento con que nos quieren imponer una representatividad ilegítima, simplemente, porque no son una expresión auténtica producida por el esfuerzo creativo de los sujetos socializados por la relación obtenida mediante la comunicación y la integración de ellos con otros actores insertos en redes de sociabilización dentro de sus comunidades.
La revisión de los mitos culturales que conforman un relato de la Nación deberá servir para actualizar la Modernidad que nos legaron mediante un proceso que convirtió a Cuba en una sociedad de consumo primero y luego 60 años más tarde la redujeron a la quiebra material y espiritual que experimentamos hoy en día.
El proceso de recapitalización de los valores espirituales de los ciudadanos redundará en la acumulación de riquezas materiales en la medida en que sepamos distinguir las prioridades imprescindibles en cada momento y nos apartemos de perder el tiempo que ya se nos acaba en recurrir a los mitos cosechados para engañarnos una y otra vez.
FIN. LG/10.
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Un blog para periodistas independientes y por los periodistas independientes Todo el material presentado es tomado de CUBANET.
martes, 19 de octubre de 2010
MÁSCARA LÉXICA PARA EL DESPIDO LABORAL
MÁSCARA LÉXICA PARA EL DESPIDO LABORAL
Por Lucas Garve. Fundación por la Libertad de Expresión. La Habana, 2010-10-12.
Introducir la idea necesaria de una reforma laboral en el sistema cubano es la tarea de choque del aparato de propaganda oficial. Para llevar a término ese objetivo emplea una vez más el recurso que ha utilizado durante medio siglo. Enmascarar, trastocar, subvertir la realidad mediante el uso de un lenguaje escapista para de forma indirecta tratar el tema.
El asunto real es que medio millón de empleados de octubre a marzo y luego aumentarán a un millón y cuarto en los tres años venideros para concluir en el 2013, serán empujados fuera de sus rutinarios trabajos estatales.
Según lo dictado, solamente los más eficientes quedarán en puestos de trabajo en los que actualmente tres, cuatro, cinco trabajadores hacen la tarea que uno puede sacar adelante. No importará militancia, ni edad, ni título, exclusivamente la eficiencia en tiempo eficaz, ocho horas de trabajo, será el rasero que medirá el desempeño de todos.
Para trasladar este nuevo concepto del empleo y el trabajo cotidiano ha hecho falta lo que algunos medios de prensa foráneos califican de “ejercicio de acrobacia lingüística”.
Con certeza habrá quienes, la estupefacción asalte al leer cómo la prensa oficial aborda el tema de lo denominado “actualización del socialismo” y quizás, no comprendan lo enrevesado del lenguaje y de los términos que en lugar de esclarecer, enredan, oscurecen, dificultan la comprensión del asunto.
Para entender algo primero, hay que revisar la tradición barroca de a palabra escrita en la isla y después recordar cómo los sistemas autoritarios venden gato por liebre a los sujetos sometidos a sus dictados para que crean en la razón y justeza de lo que imponen.
Así que cuando en la media oficial se habla de actualización del modelo económico del socialismo, actividades por cuenta propia, trabajadores contratados solicitados por los trabajadores por cuenta propia, reorientación laboral, racionalización de estructuras y plantillas, formas no estatales de relación laboral.
Se refieren a implantación de un modelo económico algo liberalizado con tinte de capitalismo salvaje con menor dependencia del aparato burocrático partidista – gubernamental, negocios, asalariados, cambio de profesión u oficio, búsqueda de puesto de trabajo, cesantías por paro, propiedad privada.
Pero donde el manoseo léxico de la realidad alcanza ese nivel bufonesco y ridículo que la burocracia emplea cuando quiere expresar algo más o menos serio es en la denominación de los negocios permitidos ahora para que el millón y cuarto de trabajadores lanzados al paro encuentren alguna posibilidad de ganarse la vida dentro de los márgenes de la legalidad.
Para mí, ejemplos cimeros de lo anterior son los siguientes:
- Productor –recolector – vendedor de hierbas para alimento animal y con igual denominación para las hierbas medicinales (yerbero)
-Trabajador contratado (solicitado por el trabajador por cuenta propia para laborar con él) –(empleado de un propietario)
- Asistente infantil para el cuidado de niños (¿es una niñera o niñero adultos o un menor que cuida a otro? Observe que el adjetivo infantil califica y se relaciona con el sustantivo asistente)
- Desmochador de palmas (¡para encaramarse en la palma del patio de mi ex esposa a tumbar cocos y pencas secas hay que sacar una licencia!)
-reparador de bisutería (Dígame usted quien perderá su tiempo en recomponer un collar viejo)
- Reparador de cercas y caminos (¿cómo contribuye esto a aumentar la productividad en Cuba)
- Forrador de botones (por el mismo estilo de ridiculez)
- Trabajador agropecuario eventual (siempre se nombró como jornalero, peón, asalariado)
Advierto que el reexaminar la lista de los trabajos permitidos los ejemplos suman demasiados, pero son válidos para sostener el criterio de que nada podrá resolverse, mientras la burocracia de corte militar decida los destinos de los trabajadores. FIN. LG/10.
Por Lucas Garve. Fundación por la Libertad de Expresión. La Habana, 2010-10-12.
Introducir la idea necesaria de una reforma laboral en el sistema cubano es la tarea de choque del aparato de propaganda oficial. Para llevar a término ese objetivo emplea una vez más el recurso que ha utilizado durante medio siglo. Enmascarar, trastocar, subvertir la realidad mediante el uso de un lenguaje escapista para de forma indirecta tratar el tema.
El asunto real es que medio millón de empleados de octubre a marzo y luego aumentarán a un millón y cuarto en los tres años venideros para concluir en el 2013, serán empujados fuera de sus rutinarios trabajos estatales.
Según lo dictado, solamente los más eficientes quedarán en puestos de trabajo en los que actualmente tres, cuatro, cinco trabajadores hacen la tarea que uno puede sacar adelante. No importará militancia, ni edad, ni título, exclusivamente la eficiencia en tiempo eficaz, ocho horas de trabajo, será el rasero que medirá el desempeño de todos.
Para trasladar este nuevo concepto del empleo y el trabajo cotidiano ha hecho falta lo que algunos medios de prensa foráneos califican de “ejercicio de acrobacia lingüística”.
Con certeza habrá quienes, la estupefacción asalte al leer cómo la prensa oficial aborda el tema de lo denominado “actualización del socialismo” y quizás, no comprendan lo enrevesado del lenguaje y de los términos que en lugar de esclarecer, enredan, oscurecen, dificultan la comprensión del asunto.
Para entender algo primero, hay que revisar la tradición barroca de a palabra escrita en la isla y después recordar cómo los sistemas autoritarios venden gato por liebre a los sujetos sometidos a sus dictados para que crean en la razón y justeza de lo que imponen.
Así que cuando en la media oficial se habla de actualización del modelo económico del socialismo, actividades por cuenta propia, trabajadores contratados solicitados por los trabajadores por cuenta propia, reorientación laboral, racionalización de estructuras y plantillas, formas no estatales de relación laboral.
Se refieren a implantación de un modelo económico algo liberalizado con tinte de capitalismo salvaje con menor dependencia del aparato burocrático partidista – gubernamental, negocios, asalariados, cambio de profesión u oficio, búsqueda de puesto de trabajo, cesantías por paro, propiedad privada.
Pero donde el manoseo léxico de la realidad alcanza ese nivel bufonesco y ridículo que la burocracia emplea cuando quiere expresar algo más o menos serio es en la denominación de los negocios permitidos ahora para que el millón y cuarto de trabajadores lanzados al paro encuentren alguna posibilidad de ganarse la vida dentro de los márgenes de la legalidad.
Para mí, ejemplos cimeros de lo anterior son los siguientes:
- Productor –recolector – vendedor de hierbas para alimento animal y con igual denominación para las hierbas medicinales (yerbero)
-Trabajador contratado (solicitado por el trabajador por cuenta propia para laborar con él) –(empleado de un propietario)
- Asistente infantil para el cuidado de niños (¿es una niñera o niñero adultos o un menor que cuida a otro? Observe que el adjetivo infantil califica y se relaciona con el sustantivo asistente)
- Desmochador de palmas (¡para encaramarse en la palma del patio de mi ex esposa a tumbar cocos y pencas secas hay que sacar una licencia!)
-reparador de bisutería (Dígame usted quien perderá su tiempo en recomponer un collar viejo)
- Reparador de cercas y caminos (¿cómo contribuye esto a aumentar la productividad en Cuba)
- Forrador de botones (por el mismo estilo de ridiculez)
- Trabajador agropecuario eventual (siempre se nombró como jornalero, peón, asalariado)
Advierto que el reexaminar la lista de los trabajos permitidos los ejemplos suman demasiados, pero son válidos para sostener el criterio de que nada podrá resolverse, mientras la burocracia de corte militar decida los destinos de los trabajadores. FIN. LG/10.
CONSENSO CÍVICO ES UNA INICIATIVA DE LA SOCIEDAD CIVIL
CONSENSO CÍVICO ES UNA INICIATIVA DE LA SOCIEDAD CIVIL
Por Lucas Garve. Fundación por la Libertad de Expresión. La Habana, 2010-10-17.
El encuentro con el Dr. Darsi Ferrer Jiménez se produjo en una cafetería. Allí me habló de los temas que traía en mi libreta de apuntes.
Conversar con el Dr. Darsi Ferrer Jiménez es fácil. Va directo al grano y se expresa con lenguaje comprensible para todos. Nada en él desdice del mulato cubano, desenfadado, amable sin dejar de ser franco, optimista.
Inicié la conversación preguntándole si Consenso Cívico tomará la vía del trabajo político. A lo que Ferrer Jiménez respondió que “CC no se trata de un grupo, ni de una organización, sino de una iniciativa de la sociedad civil, porque fundamentalmente no es más que dos simples demandas esenciales. Primero, el reconocimiento de los grupos y organizaciones de una sociedad civil que existe de hecho y la ratificación de los Pactos de Derechos Políticos y Civiles, Económicos, Sociales y Culturales por el Gobierno cubano, porque pueden ser las bases de una apertura democrática para la sociedad cubana”.
Indagué entonces si abandonaría las convocatorias a sitios públicos en silencio como hizo en varias ocasiones. Darsi me explicó que nunca ha hecho convocatorias a ir a la calle. Él ha exigido y demandado el derecho de conmemorar el Día Internacional de los Derechos Humanos, un día tan significativo que es el 10 de diciembre.
Al haber tendencias de opinión que plantean la renovación de figuras destacadas dentro de la oposición y la posibilidad de destacarse él como un nuevo líder de opinión y si se dedicaría a multiplicar criterios y ejercer influencias en el sector opositor me respondió que siempre ha tenido como una gran aspiración la de trabajar en función del consenso para lograr unidad, el diálogo, la negociación entre los miembros de la sociedad civil, pues no es partidario de la unidad alrededor de figuras, sino sobre la base de proyectos.
Añadió además que Consenso Cívico no será una plataforma para lanzar nuevas figuras y afirmó que sirve para la búsqueda de soluciones reales y además para exponer que en realidad existen grupos de la sociedad civil desde hace años en Cuba, pero ignorados por el Gobierno y con la ratificación de los Pactos por el Gobierno establecer un marco jurídico que necesitamos como Nación, como ciudadanos.
Mencioné seguidamente el tema de las Cartas dirigidas al gobierno cubano, al español y al Cardenal Ortega Alamino, donde en una de ellas califican de positivo el proceso iniciado por estos tres actores y si tuvieron en cuenta que el Gobierno cubano deportaría a los presos políticos.
A lo cual contestó que para ellos sí es positivo, aunque insuficiente y también con condiciones incluso humillantes como es el destierro, pero son partidarios de la negociación para resolver los graves problemas. Y este caso sienta el precedente de que es posible buscar soluciones a los problemas que tenemos en Cuba.
En relación con la ausencia de firmas de personas reconocidas cómo muy destacadas durante años en la oposición, Darsi Ferrer Jiménez explicó que quisiera que estuvieran todos porque no excluían a nadie, pero que la solución de problemas en la sociedad cubana no puede depender de las firmas de determinadas personas.
Por último, al abordar la inquietud que con el reconocimiento de los grupos y organizaciones de la sociedad civil independiente y la ratificación de los Pactos por el Gobierno cubano significaría que éste continúe a la cabeza del estado y se perpetúe el sistema respondió negativamente. Para él significaría que el Gobierno cubano reconociera el derecho que tienen los miembros de la sociedad civil de existir y de interactuar y de participar en la vida pública del país. FIN. LG/10.
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Por Lucas Garve. Fundación por la Libertad de Expresión. La Habana, 2010-10-17.
El encuentro con el Dr. Darsi Ferrer Jiménez se produjo en una cafetería. Allí me habló de los temas que traía en mi libreta de apuntes.
Conversar con el Dr. Darsi Ferrer Jiménez es fácil. Va directo al grano y se expresa con lenguaje comprensible para todos. Nada en él desdice del mulato cubano, desenfadado, amable sin dejar de ser franco, optimista.
Inicié la conversación preguntándole si Consenso Cívico tomará la vía del trabajo político. A lo que Ferrer Jiménez respondió que “CC no se trata de un grupo, ni de una organización, sino de una iniciativa de la sociedad civil, porque fundamentalmente no es más que dos simples demandas esenciales. Primero, el reconocimiento de los grupos y organizaciones de una sociedad civil que existe de hecho y la ratificación de los Pactos de Derechos Políticos y Civiles, Económicos, Sociales y Culturales por el Gobierno cubano, porque pueden ser las bases de una apertura democrática para la sociedad cubana”.
Indagué entonces si abandonaría las convocatorias a sitios públicos en silencio como hizo en varias ocasiones. Darsi me explicó que nunca ha hecho convocatorias a ir a la calle. Él ha exigido y demandado el derecho de conmemorar el Día Internacional de los Derechos Humanos, un día tan significativo que es el 10 de diciembre.
Al haber tendencias de opinión que plantean la renovación de figuras destacadas dentro de la oposición y la posibilidad de destacarse él como un nuevo líder de opinión y si se dedicaría a multiplicar criterios y ejercer influencias en el sector opositor me respondió que siempre ha tenido como una gran aspiración la de trabajar en función del consenso para lograr unidad, el diálogo, la negociación entre los miembros de la sociedad civil, pues no es partidario de la unidad alrededor de figuras, sino sobre la base de proyectos.
Añadió además que Consenso Cívico no será una plataforma para lanzar nuevas figuras y afirmó que sirve para la búsqueda de soluciones reales y además para exponer que en realidad existen grupos de la sociedad civil desde hace años en Cuba, pero ignorados por el Gobierno y con la ratificación de los Pactos por el Gobierno establecer un marco jurídico que necesitamos como Nación, como ciudadanos.
Mencioné seguidamente el tema de las Cartas dirigidas al gobierno cubano, al español y al Cardenal Ortega Alamino, donde en una de ellas califican de positivo el proceso iniciado por estos tres actores y si tuvieron en cuenta que el Gobierno cubano deportaría a los presos políticos.
A lo cual contestó que para ellos sí es positivo, aunque insuficiente y también con condiciones incluso humillantes como es el destierro, pero son partidarios de la negociación para resolver los graves problemas. Y este caso sienta el precedente de que es posible buscar soluciones a los problemas que tenemos en Cuba.
En relación con la ausencia de firmas de personas reconocidas cómo muy destacadas durante años en la oposición, Darsi Ferrer Jiménez explicó que quisiera que estuvieran todos porque no excluían a nadie, pero que la solución de problemas en la sociedad cubana no puede depender de las firmas de determinadas personas.
Por último, al abordar la inquietud que con el reconocimiento de los grupos y organizaciones de la sociedad civil independiente y la ratificación de los Pactos por el Gobierno cubano significaría que éste continúe a la cabeza del estado y se perpetúe el sistema respondió negativamente. Para él significaría que el Gobierno cubano reconociera el derecho que tienen los miembros de la sociedad civil de existir y de interactuar y de participar en la vida pública del país. FIN. LG/10.
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martes, 24 de agosto de 2010
EL CONTROL DE LA IMAGEN
EL CONTROL DE LA IMAGEN
Por Lucas Garve. Fundación por la Libertad de Expresión. La Habana, 2010-08-10.
Las tecnologías de la información ofrecen posibilidades de difusión de materiales audiovisuales al alcance de un público cada vez más amplio. Desde los años noventa, la venta de copias de películas se extendió por toda La Habana, la capital cubana. En la sala de las viviendas, a través de una ventana, en las calles hasta unos meses atrás podía comprar las películas premiadas con los premios Oscar de este año.
Esta semana, fui a comprar varias películas en algunos lugares donde habitualmente las encontraba y ya no existían. El extender un poco más la búsqueda no sirvió de nada. En los barrios centrales de la ciudad los vendedores de copias de películas desaparecieron.
Pero cuando almorzaba en un restaurante céntrico, un joven se acercó y me propuso la compra de CD- ROM de cantantes cubanos y extranjeros, más no tenía DVD con películas grabadas.
Durante los meses de junio y julio pasados, funcionarios del monopolio estatal del cine han declarado a la televisión y la radio, pertenecientes también al Estado, su preocupación por la ausencia de público en los salas de cine, la proliferación de películas de todo tipo a través de Internet. Películas que escapan entonces a la censura de los filtros estatales.
En realidad, sucedió que la exhibición de películas se desplazó de las salas de cine controladas por el organismo oficial de exhibición a la sala de los hogares y la selección dejó de obedecer a los intereses de Estado para responder a la preferencia del espectador en particular.
Culpan a la venta de lectores de DVD con puertos USB en las propias tiendas del Estado por dejar a voluntad del público en sus hogares la exhibición de películas y la selección del consumo según la preferencia particular de cada comprador. Un hecho que dio un mayor control al comprador de lo que quiere ver en las pantallas de su televisor en los hogares.
Evidentemente, lo anterior provocó que la censura ejercida por el aparato estatal sufriera un golpe muy fuerte porque ya la población tuvo un medio que le permitiera evitar la recepción de la propaganda ideológica que transmiten la radio y la televisión.
Aunque el acceso a Internet es muy limitado a la mayoría de la población, la posesión de computadoras y de memorias portátiles y reproductores MP3 y MP4 en manos de un número mayor de cubanos ha propiciado redes de transmisión de materiales audiovisuales formadas por amistades, colegas de trabajo, compañeros de estudio, etc. un factor importante que posibilita el acceso a materiales audiovisuales que el Estado obstaculiza.
El control de la imagen y la manipulación de la información son procedimientos usados por los regímenes totalitarios con el objetivo de ofrecer una visión adulterada de la realidad. Los cubanos conocemos de estos procedimientos.
Ciertamente el muro de contención de la libre información presentó grietas, un hecho que atenta contra los intereses monopólicos del Estado. La libertad de información no es permitida por los regímenes con características totalitarias. En consecuencia, una fuerte campaña en contra de la libre proliferación de materiales audiovisuales en soportes digitales tiene lugar hoy en Cuba.
FIN. LG/10.
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Por Lucas Garve. Fundación por la Libertad de Expresión. La Habana, 2010-08-10.
Las tecnologías de la información ofrecen posibilidades de difusión de materiales audiovisuales al alcance de un público cada vez más amplio. Desde los años noventa, la venta de copias de películas se extendió por toda La Habana, la capital cubana. En la sala de las viviendas, a través de una ventana, en las calles hasta unos meses atrás podía comprar las películas premiadas con los premios Oscar de este año.
Esta semana, fui a comprar varias películas en algunos lugares donde habitualmente las encontraba y ya no existían. El extender un poco más la búsqueda no sirvió de nada. En los barrios centrales de la ciudad los vendedores de copias de películas desaparecieron.
Pero cuando almorzaba en un restaurante céntrico, un joven se acercó y me propuso la compra de CD- ROM de cantantes cubanos y extranjeros, más no tenía DVD con películas grabadas.
Durante los meses de junio y julio pasados, funcionarios del monopolio estatal del cine han declarado a la televisión y la radio, pertenecientes también al Estado, su preocupación por la ausencia de público en los salas de cine, la proliferación de películas de todo tipo a través de Internet. Películas que escapan entonces a la censura de los filtros estatales.
En realidad, sucedió que la exhibición de películas se desplazó de las salas de cine controladas por el organismo oficial de exhibición a la sala de los hogares y la selección dejó de obedecer a los intereses de Estado para responder a la preferencia del espectador en particular.
Culpan a la venta de lectores de DVD con puertos USB en las propias tiendas del Estado por dejar a voluntad del público en sus hogares la exhibición de películas y la selección del consumo según la preferencia particular de cada comprador. Un hecho que dio un mayor control al comprador de lo que quiere ver en las pantallas de su televisor en los hogares.
Evidentemente, lo anterior provocó que la censura ejercida por el aparato estatal sufriera un golpe muy fuerte porque ya la población tuvo un medio que le permitiera evitar la recepción de la propaganda ideológica que transmiten la radio y la televisión.
Aunque el acceso a Internet es muy limitado a la mayoría de la población, la posesión de computadoras y de memorias portátiles y reproductores MP3 y MP4 en manos de un número mayor de cubanos ha propiciado redes de transmisión de materiales audiovisuales formadas por amistades, colegas de trabajo, compañeros de estudio, etc. un factor importante que posibilita el acceso a materiales audiovisuales que el Estado obstaculiza.
El control de la imagen y la manipulación de la información son procedimientos usados por los regímenes totalitarios con el objetivo de ofrecer una visión adulterada de la realidad. Los cubanos conocemos de estos procedimientos.
Ciertamente el muro de contención de la libre información presentó grietas, un hecho que atenta contra los intereses monopólicos del Estado. La libertad de información no es permitida por los regímenes con características totalitarias. En consecuencia, una fuerte campaña en contra de la libre proliferación de materiales audiovisuales en soportes digitales tiene lugar hoy en Cuba.
FIN. LG/10.
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martes, 6 de julio de 2010
MUJERES CUBANAS, CONFLICTO Y TRANSGRESIÓN EN EL HIP HOP CUBANO
MUJERES CUBANAS, CONFLICTO Y TRANSGRESIÓN EN EL HIP HOP CUBANO
Por Lucas Garve. Fundación por la Libertad de Expresión. La Habana, 2010-06-27.
Las mujeres cantantes de Hip Hop en Cuba crearon una particularidad novedosa. No ajena tampoco al fenómeno del Rap en genera. Pero en sí produjeron la aparición de un discurso femenino propio. Expresado por mujeres negras y jóvenes que no deja de asombrar por lo que merece atención.
Si se observa la evolución de la representación femenina en la canción cubana nos muestra que el discurso ha sido esencialmente masculino, reflejo de la posición del rol heterosexual, masculino y blanco desde el siglo XIX.
Incluso ya en el siglo XX, no obstante la aparición de figuras femeninas de importancia insoslayable en la canción cubana como Ernestina Lecuona, María Teresa Vera e Isolina Carrillo, la ausencia de la identidad femenina y, aún más, la racial es irregular.
Naturalmente, el discurso hegemónico predominante permea la composición musical. Una respuesta o reflejo del patrón generalizado en la conciencia colectiva nacional.
Los conflictos de la mujer negra en una sociedad basada en la violencia de la esclavitud en el siglo XIX y más tarde como legado al siglo XX, fueron invisibilizados por una voluntad de ocultamiento y porque no, también de menosprecio.
Si la discriminación racial en Cuba se ocupó de exponer al negro y al mestizo en el centro de la diana del tiro al blanco de las contingencias sociales, a la mujer negra y mestiza le tocó la mayor y más perjudicial de las exclusiones y de las refinadas injurias.
Una minoría blanca, masculina, heterosexual, muy proclive a la homofobia por un lado y a la misoginia como la otra cara de la moneda, al imponer su visión de la mujer negra y mestiza construyó una estereotipada imagen descalificadora. Concebida como amenaza a la moral y las “buenas costumbres”, generadora de violencia, escándalo, promiscuidad sexual, marginalización.
En contraste con la mujer blanca, pasiva, débil, enclaustrada en la domesticidad del hogar y responsable de la educación de sus hijos, la imagen de la mujer negra reproduce su imagen centrada en la sexualidad del cuerpo como sujeto y objeto de las pasiones del macho blanco heterosexual dominante.
De aquí que el surgimiento en años recientes de una expresión de la mujer cubana negra producida por jóvenes de hoy en el discurso del Hip Hop traspase por su importancia el espacio de este género musical y necesite ser reconocido su justo lugar dentro de la nueva canción cubana.
Primero, resulta lógico que en el movimiento del Hip Hop esté presente la evidente connotación de la discriminación racial aún existente, aunque los mayores productores de este discurso sean integrantes masculinos.
En segundo lugar, el Hip Hop ofreció sin duda un espacio a los jóvenes para que expresaran un discurso transgresor y dialógico con su público sobre los problemas de nuestra sociedad.
Asimismo, el carácter conflictual no faltó en la producción femenina. La mujer rapera negra posee un discurso muy propio en contra de la violencia. En todas sus formas de expresión incluso. Violencia familiar, social, sexual, formas cotidianas de opresión.
Su discurso rompe con los muros en que trataron de encerrarlas, invisibilizarlas, silenciarlas y domesticarlas. En los temas de las canciones de La Dama, Las Krudas, Unión Perfecta, Magia López, Amazona, el dúo Omega, todas cultoras de Rap hallamos una expresión personal de la voz del barrio al utilizar la oralidad como vehículo de expresión estas mujeres reivindican su lugar en la sociedad.
Su discurso es nuevo, fresco, informal. Compuesto con un lenguaje crítico exponente del deterioro total de las formas patriarcales que en la sociedad todavía se reproducen. Al tiempo que revaloriza la identidad femenina negra, transgresora a su modo, al dejar atrás la mirada paternalista y conformista que impusieron al imaginario colectivo.
Las voces de las mujeres negras en el Rap se destaca también por el tratamiento de temas que van desde la discriminación racial, la opresión patriarcal ejercida en el seno familiar, la social, además la defensa de la diversidad sexual, las dificultades de la cotidianeidad al enfrentarse con una sociedad raigalmente machista y patriarcal aún, siempre a partir de la visión femenina de la mujer cubana de hoy. FIN. LG/10.
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Por Lucas Garve. Fundación por la Libertad de Expresión. La Habana, 2010-06-27.
Las mujeres cantantes de Hip Hop en Cuba crearon una particularidad novedosa. No ajena tampoco al fenómeno del Rap en genera. Pero en sí produjeron la aparición de un discurso femenino propio. Expresado por mujeres negras y jóvenes que no deja de asombrar por lo que merece atención.
Si se observa la evolución de la representación femenina en la canción cubana nos muestra que el discurso ha sido esencialmente masculino, reflejo de la posición del rol heterosexual, masculino y blanco desde el siglo XIX.
Incluso ya en el siglo XX, no obstante la aparición de figuras femeninas de importancia insoslayable en la canción cubana como Ernestina Lecuona, María Teresa Vera e Isolina Carrillo, la ausencia de la identidad femenina y, aún más, la racial es irregular.
Naturalmente, el discurso hegemónico predominante permea la composición musical. Una respuesta o reflejo del patrón generalizado en la conciencia colectiva nacional.
Los conflictos de la mujer negra en una sociedad basada en la violencia de la esclavitud en el siglo XIX y más tarde como legado al siglo XX, fueron invisibilizados por una voluntad de ocultamiento y porque no, también de menosprecio.
Si la discriminación racial en Cuba se ocupó de exponer al negro y al mestizo en el centro de la diana del tiro al blanco de las contingencias sociales, a la mujer negra y mestiza le tocó la mayor y más perjudicial de las exclusiones y de las refinadas injurias.
Una minoría blanca, masculina, heterosexual, muy proclive a la homofobia por un lado y a la misoginia como la otra cara de la moneda, al imponer su visión de la mujer negra y mestiza construyó una estereotipada imagen descalificadora. Concebida como amenaza a la moral y las “buenas costumbres”, generadora de violencia, escándalo, promiscuidad sexual, marginalización.
En contraste con la mujer blanca, pasiva, débil, enclaustrada en la domesticidad del hogar y responsable de la educación de sus hijos, la imagen de la mujer negra reproduce su imagen centrada en la sexualidad del cuerpo como sujeto y objeto de las pasiones del macho blanco heterosexual dominante.
De aquí que el surgimiento en años recientes de una expresión de la mujer cubana negra producida por jóvenes de hoy en el discurso del Hip Hop traspase por su importancia el espacio de este género musical y necesite ser reconocido su justo lugar dentro de la nueva canción cubana.
Primero, resulta lógico que en el movimiento del Hip Hop esté presente la evidente connotación de la discriminación racial aún existente, aunque los mayores productores de este discurso sean integrantes masculinos.
En segundo lugar, el Hip Hop ofreció sin duda un espacio a los jóvenes para que expresaran un discurso transgresor y dialógico con su público sobre los problemas de nuestra sociedad.
Asimismo, el carácter conflictual no faltó en la producción femenina. La mujer rapera negra posee un discurso muy propio en contra de la violencia. En todas sus formas de expresión incluso. Violencia familiar, social, sexual, formas cotidianas de opresión.
Su discurso rompe con los muros en que trataron de encerrarlas, invisibilizarlas, silenciarlas y domesticarlas. En los temas de las canciones de La Dama, Las Krudas, Unión Perfecta, Magia López, Amazona, el dúo Omega, todas cultoras de Rap hallamos una expresión personal de la voz del barrio al utilizar la oralidad como vehículo de expresión estas mujeres reivindican su lugar en la sociedad.
Su discurso es nuevo, fresco, informal. Compuesto con un lenguaje crítico exponente del deterioro total de las formas patriarcales que en la sociedad todavía se reproducen. Al tiempo que revaloriza la identidad femenina negra, transgresora a su modo, al dejar atrás la mirada paternalista y conformista que impusieron al imaginario colectivo.
Las voces de las mujeres negras en el Rap se destaca también por el tratamiento de temas que van desde la discriminación racial, la opresión patriarcal ejercida en el seno familiar, la social, además la defensa de la diversidad sexual, las dificultades de la cotidianeidad al enfrentarse con una sociedad raigalmente machista y patriarcal aún, siempre a partir de la visión femenina de la mujer cubana de hoy. FIN. LG/10.
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Por Lucas Garve. Fundación por la Libertad de Expresión. La Habana, 2010-06-27.
Las mujeres cantantes de Hip Hop en Cuba crearon una particularidad novedosa. No ajena tampoco al fenómeno del Rap en genera. Pero en sí produjeron la aparición de un discurso femenino propio. Expresado por mujeres negras y jóvenes que no deja de asombrar por lo que merece atención.
Si se observa la evolución de la representación femenina en la canción cubana nos muestra que el discurso ha sido esencialmente masculino, reflejo de la posición del rol heterosexual, masculino y blanco desde el siglo XIX.
Incluso ya en el siglo XX, no obstante la aparición de figuras femeninas de importancia insoslayable en la canción cubana como Ernestina Lecuona, María Teresa Vera e Isolina Carrillo, la ausencia de la identidad femenina y, aún más, la racial es irregular.
Naturalmente, el discurso hegemónico predominante permea la composición musical. Una respuesta o reflejo del patrón generalizado en la conciencia colectiva nacional.
Los conflictos de la mujer negra en una sociedad basada en la violencia de la esclavitud en el siglo XIX y más tarde como legado al siglo XX, fueron invisibilizados por una voluntad de ocultamiento y porque no, también de menosprecio.
Si la discriminación racial en Cuba se ocupó de exponer al negro y al mestizo en el centro de la diana del tiro al blanco de las contingencias sociales, a la mujer negra y mestiza le tocó la mayor y más perjudicial de las exclusiones y de las refinadas injurias.
Una minoría blanca, masculina, heterosexual, muy proclive a la homofobia por un lado y a la misoginia como la otra cara de la moneda, al imponer su visión de la mujer negra y mestiza construyó una estereotipada imagen descalificadora. Concebida como amenaza a la moral y las “buenas costumbres”, generadora de violencia, escándalo, promiscuidad sexual, marginalización.
En contraste con la mujer blanca, pasiva, débil, enclaustrada en la domesticidad del hogar y responsable de la educación de sus hijos, la imagen de la mujer negra reproduce su imagen centrada en la sexualidad del cuerpo como sujeto y objeto de las pasiones del macho blanco heterosexual dominante.
De aquí que el surgimiento en años recientes de una expresión de la mujer cubana negra producida por jóvenes de hoy en el discurso del Hip Hop traspase por su importancia el espacio de este género musical y necesite ser reconocido su justo lugar dentro de la nueva canción cubana.
Primero, resulta lógico que en el movimiento del Hip Hop esté presente la evidente connotación de la discriminación racial aún existente, aunque los mayores productores de este discurso sean integrantes masculinos.
En segundo lugar, el Hip Hop ofreció sin duda un espacio a los jóvenes para que expresaran un discurso transgresor y dialógico con su público sobre los problemas de nuestra sociedad.
Asimismo, el carácter conflictual no faltó en la producción femenina. La mujer rapera negra posee un discurso muy propio en contra de la violencia. En todas sus formas de expresión incluso. Violencia familiar, social, sexual, formas cotidianas de opresión.
Su discurso rompe con los muros en que trataron de encerrarlas, invisibilizarlas, silenciarlas y domesticarlas. En los temas de las canciones de La Dama, Las Krudas, Unión Perfecta, Magia López, Amazona, el dúo Omega, todas cultoras de Rap hallamos una expresión personal de la voz del barrio al utilizar la oralidad como vehículo de expresión estas mujeres reivindican su lugar en la sociedad.
Su discurso es nuevo, fresco, informal. Compuesto con un lenguaje crítico exponente del deterioro total de las formas patriarcales que en la sociedad todavía se reproducen. Al tiempo que revaloriza la identidad femenina negra, transgresora a su modo, al dejar atrás la mirada paternalista y conformista que impusieron al imaginario colectivo.
Las voces de las mujeres negras en el Rap se destaca también por el tratamiento de temas que van desde la discriminación racial, la opresión patriarcal ejercida en el seno familiar, la social, además la defensa de la diversidad sexual, las dificultades de la cotidianeidad al enfrentarse con una sociedad raigalmente machista y patriarcal aún, siempre a partir de la visión femenina de la mujer cubana de hoy. FIN. LG/10.
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Por Lucas Garve. Fundación por la Libertad de Expresión. La Habana, 2010-06-27.
Las mujeres cantantes de Hip Hop en Cuba crearon una particularidad novedosa. No ajena tampoco al fenómeno del Rap en genera. Pero en sí produjeron la aparición de un discurso femenino propio. Expresado por mujeres negras y jóvenes que no deja de asombrar por lo que merece atención.
Si se observa la evolución de la representación femenina en la canción cubana nos muestra que el discurso ha sido esencialmente masculino, reflejo de la posición del rol heterosexual, masculino y blanco desde el siglo XIX.
Incluso ya en el siglo XX, no obstante la aparición de figuras femeninas de importancia insoslayable en la canción cubana como Ernestina Lecuona, María Teresa Vera e Isolina Carrillo, la ausencia de la identidad femenina y, aún más, la racial es irregular.
Naturalmente, el discurso hegemónico predominante permea la composición musical. Una respuesta o reflejo del patrón generalizado en la conciencia colectiva nacional.
Los conflictos de la mujer negra en una sociedad basada en la violencia de la esclavitud en el siglo XIX y más tarde como legado al siglo XX, fueron invisibilizados por una voluntad de ocultamiento y porque no, también de menosprecio.
Si la discriminación racial en Cuba se ocupó de exponer al negro y al mestizo en el centro de la diana del tiro al blanco de las contingencias sociales, a la mujer negra y mestiza le tocó la mayor y más perjudicial de las exclusiones y de las refinadas injurias.
Una minoría blanca, masculina, heterosexual, muy proclive a la homofobia por un lado y a la misoginia como la otra cara de la moneda, al imponer su visión de la mujer negra y mestiza construyó una estereotipada imagen descalificadora. Concebida como amenaza a la moral y las “buenas costumbres”, generadora de violencia, escándalo, promiscuidad sexual, marginalización.
En contraste con la mujer blanca, pasiva, débil, enclaustrada en la domesticidad del hogar y responsable de la educación de sus hijos, la imagen de la mujer negra reproduce su imagen centrada en la sexualidad del cuerpo como sujeto y objeto de las pasiones del macho blanco heterosexual dominante.
De aquí que el surgimiento en años recientes de una expresión de la mujer cubana negra producida por jóvenes de hoy en el discurso del Hip Hop traspase por su importancia el espacio de este género musical y necesite ser reconocido su justo lugar dentro de la nueva canción cubana.
Primero, resulta lógico que en el movimiento del Hip Hop esté presente la evidente connotación de la discriminación racial aún existente, aunque los mayores productores de este discurso sean integrantes masculinos.
En segundo lugar, el Hip Hop ofreció sin duda un espacio a los jóvenes para que expresaran un discurso transgresor y dialógico con su público sobre los problemas de nuestra sociedad.
Asimismo, el carácter conflictual no faltó en la producción femenina. La mujer rapera negra posee un discurso muy propio en contra de la violencia. En todas sus formas de expresión incluso. Violencia familiar, social, sexual, formas cotidianas de opresión.
Su discurso rompe con los muros en que trataron de encerrarlas, invisibilizarlas, silenciarlas y domesticarlas. En los temas de las canciones de La Dama, Las Krudas, Unión Perfecta, Magia López, Amazona, el dúo Omega, todas cultoras de Rap hallamos una expresión personal de la voz del barrio al utilizar la oralidad como vehículo de expresión estas mujeres reivindican su lugar en la sociedad.
Su discurso es nuevo, fresco, informal. Compuesto con un lenguaje crítico exponente del deterioro total de las formas patriarcales que en la sociedad todavía se reproducen. Al tiempo que revaloriza la identidad femenina negra, transgresora a su modo, al dejar atrás la mirada paternalista y conformista que impusieron al imaginario colectivo.
Las voces de las mujeres negras en el Rap se destaca también por el tratamiento de temas que van desde la discriminación racial, la opresión patriarcal ejercida en el seno familiar, la social, además la defensa de la diversidad sexual, las dificultades de la cotidianeidad al enfrentarse con una sociedad raigalmente machista y patriarcal aún, siempre a partir de la visión femenina de la mujer cubana de hoy. FIN. LG/10.
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EL PRECIO DE LAS COSAS
EL PRECIO DE LAS COSAS
Por Lucas Garve. Fundación por la libertad de Expresión. La Habana, 2010-07-04.
El vocablo “cosa” tiene origen en el latino CAUSA. La primera entrada en el DRAE la define como “todo lo que tiene entidad, ya sea corporal o espiritual, natural o artificial, real o abstracta”.
Luego los doctos redactores del DRAE anotan otros siete significados. Después relacionan los empleos coloquiales, es decir, en el habla común y corriente. Enumeran unos cincuenta empleos del vocablo entre locuciones y expresiones diferentes. Algo así como que la “cosa” es una palabra multipropósito por utilizar un término muy de moda.
Vale la pena la anterior introducción porque “la cosa está dura”. Lo cual equivale a rigurosa, intolerable. Eso fue lo que escuché decir a una mujer ya entrada en años en el mercado ayer. Resulta que como era sábado, me levanté temprano y al mercado a buscar vegetales frescos, si usted puede entender por frescos los que llevan casi una semana en las tarimas de venta.
Para alcanzar rápido el tema, compré unas diez cebollas medianas, alrededor de dos docenas de ajíes de esos chiquitos que aquí en Cuba llaman, ají chay, cinco cabezas de ajo, un mazo de habichuelas y la cuenta ascendió a treinta y cinco pesos.
La señora antes mencionada a la espera que yo terminara mis compras se fijó en lo que tuve que pagar y al parecer por aquello de cuando veas las barbas de tu vecino arder, aunque en este caso sería mejor referirse al bolsillo, se expresó de este modo, “-Treinticinco pesos y no llevas nada para comer… La cosa está que arde”.
En realidad, la situación de los precios en Cuba, particularmente en la capital, continúa en flecha ascendente. Para paliar la escasez de carnes de cerdo y carnero, granos, arroz, viandas y vegetales en los mercados capitalinos ocurrida en el primer trimestre del año en curso, los comercializadores estatales de productos tuvieron la idea de organizar los fines de semana las denominadas ferias.
En estas ferias, instaladas en vías de zonas céntricas, como Carlos III, la plaza de la Víbora, etc. agrupan puntos de venta en carpas en las que venden frutas, vegetales, especies, arroz, viandas, carnes de cerdo, carnero, embutidos etc. y además, en algunos de estas carpas venden productos industriales de aseo doméstico como frazadas de piso, desinfectantes, cubos, escobas, ropas, etc., y también montan algunos puntos en los que venden comida y bebidas, las primeras cocinadas allí mismo para llevar o ingerirla en mesas junto con las cervezas deseadas. Allí entre cuatro personas bien gastan cien pesos y hasta más en cuatro platos y unas bebidas.
Con esta acción buscan que la población, sobre todo, la que está ocupada durante la semana en sus trabajos, tenga la oportunidad de comprar lo que necesite para la semana, al menos. Hasta aquí la cosa marcha bien. Cuando todo se complica es a la hora de pagar. Porque los precios de las cosas están que arden, por repetir la frase dicha por la señora.
Al recorrer estas ferias hallé que lo más barato son accesorios plásticos al precio de cinco o diez pesos cada uno. Y de aquí al cielo. Aunque comparado con los mercados de oferta y demanda, los venden a precios menores pero cuya diferencia es de unos pocos pesos.
Sin embargo, en el renglón de carnes de cerdo y carnero y de embutidos los precios son $ 30 la libra de carne de cerdo, a $ 20 ó $ 25 los derivados. Por cuatro chuletas de cerdo no limpias de grasa, el vendedor me cobró setenta pesos. Más las cebollas y las otras cosas, la compra me costó algo más de un centenar de pesos. Y eso es solamente en un paseo a la feria.
Agréguele ahora, el costo de reglones de aseo personal, los gastos de transporte, etc. ¿Cuánto hace falta para sobrevivir? Todo lo enumerado no permite ni enfermarse a pesar de que me digan y me repitan que en Cuba la atención médica es gratuita ¿y cuánto cuestan las medicinas dónde las encuentre?
Por ejemplo, las pastillas para la presión arterial que tomo me las mandaron de Suecia, gracias a una amiga que tuvo la gentileza de atender a mi pedido. Desde junio, no hay Amlodipino (medicamento para la presión arterial) en la farmacia donde lo tengo que comprar por el tarjetón. Así que si no fuera por la gentil Mileidys, a tomar cocimiento de albahaca para la hipertensión.
Usted como yo, dirá entonces que la cosa está que arde, incluso de apaga y vamos. La cosa adquiere un significado real y concreto porque la vivimos. FIN. LG/10.
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Por Lucas Garve. Fundación por la libertad de Expresión. La Habana, 2010-07-04.
El vocablo “cosa” tiene origen en el latino CAUSA. La primera entrada en el DRAE la define como “todo lo que tiene entidad, ya sea corporal o espiritual, natural o artificial, real o abstracta”.
Luego los doctos redactores del DRAE anotan otros siete significados. Después relacionan los empleos coloquiales, es decir, en el habla común y corriente. Enumeran unos cincuenta empleos del vocablo entre locuciones y expresiones diferentes. Algo así como que la “cosa” es una palabra multipropósito por utilizar un término muy de moda.
Vale la pena la anterior introducción porque “la cosa está dura”. Lo cual equivale a rigurosa, intolerable. Eso fue lo que escuché decir a una mujer ya entrada en años en el mercado ayer. Resulta que como era sábado, me levanté temprano y al mercado a buscar vegetales frescos, si usted puede entender por frescos los que llevan casi una semana en las tarimas de venta.
Para alcanzar rápido el tema, compré unas diez cebollas medianas, alrededor de dos docenas de ajíes de esos chiquitos que aquí en Cuba llaman, ají chay, cinco cabezas de ajo, un mazo de habichuelas y la cuenta ascendió a treinta y cinco pesos.
La señora antes mencionada a la espera que yo terminara mis compras se fijó en lo que tuve que pagar y al parecer por aquello de cuando veas las barbas de tu vecino arder, aunque en este caso sería mejor referirse al bolsillo, se expresó de este modo, “-Treinticinco pesos y no llevas nada para comer… La cosa está que arde”.
En realidad, la situación de los precios en Cuba, particularmente en la capital, continúa en flecha ascendente. Para paliar la escasez de carnes de cerdo y carnero, granos, arroz, viandas y vegetales en los mercados capitalinos ocurrida en el primer trimestre del año en curso, los comercializadores estatales de productos tuvieron la idea de organizar los fines de semana las denominadas ferias.
En estas ferias, instaladas en vías de zonas céntricas, como Carlos III, la plaza de la Víbora, etc. agrupan puntos de venta en carpas en las que venden frutas, vegetales, especies, arroz, viandas, carnes de cerdo, carnero, embutidos etc. y además, en algunos de estas carpas venden productos industriales de aseo doméstico como frazadas de piso, desinfectantes, cubos, escobas, ropas, etc., y también montan algunos puntos en los que venden comida y bebidas, las primeras cocinadas allí mismo para llevar o ingerirla en mesas junto con las cervezas deseadas. Allí entre cuatro personas bien gastan cien pesos y hasta más en cuatro platos y unas bebidas.
Con esta acción buscan que la población, sobre todo, la que está ocupada durante la semana en sus trabajos, tenga la oportunidad de comprar lo que necesite para la semana, al menos. Hasta aquí la cosa marcha bien. Cuando todo se complica es a la hora de pagar. Porque los precios de las cosas están que arden, por repetir la frase dicha por la señora.
Al recorrer estas ferias hallé que lo más barato son accesorios plásticos al precio de cinco o diez pesos cada uno. Y de aquí al cielo. Aunque comparado con los mercados de oferta y demanda, los venden a precios menores pero cuya diferencia es de unos pocos pesos.
Sin embargo, en el renglón de carnes de cerdo y carnero y de embutidos los precios son $ 30 la libra de carne de cerdo, a $ 20 ó $ 25 los derivados. Por cuatro chuletas de cerdo no limpias de grasa, el vendedor me cobró setenta pesos. Más las cebollas y las otras cosas, la compra me costó algo más de un centenar de pesos. Y eso es solamente en un paseo a la feria.
Agréguele ahora, el costo de reglones de aseo personal, los gastos de transporte, etc. ¿Cuánto hace falta para sobrevivir? Todo lo enumerado no permite ni enfermarse a pesar de que me digan y me repitan que en Cuba la atención médica es gratuita ¿y cuánto cuestan las medicinas dónde las encuentre?
Por ejemplo, las pastillas para la presión arterial que tomo me las mandaron de Suecia, gracias a una amiga que tuvo la gentileza de atender a mi pedido. Desde junio, no hay Amlodipino (medicamento para la presión arterial) en la farmacia donde lo tengo que comprar por el tarjetón. Así que si no fuera por la gentil Mileidys, a tomar cocimiento de albahaca para la hipertensión.
Usted como yo, dirá entonces que la cosa está que arde, incluso de apaga y vamos. La cosa adquiere un significado real y concreto porque la vivimos. FIN. LG/10.
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